 Las campanillas son compuestas de tambores abiertos acampanados con badajos de bisagra suspendidos de la cima. Ellos son sostenidos por manijas de cuero o plásticas y jugados por sacudiéndolos de modo que el badajo golpee las paredes de la campana. Ellos son por lo general en conjuntos de seis, 12, o 25 campanas, cada templados a una nota específica en la escala diatónica o cromática. Cada campana es diseñada de modo que la nota sostenga más largo que en campanas ordinarias, permitiéndoles para ser usado en la música de iglesia y coros de campana. |